jueves, 29 de diciembre de 2016

Sin título (sobre el libro de mi vida).

Rasguño, uno, 
de la que se trata de hacer por sedosas sábanas;
pata de asterisco robado,
pata de nacido de otra pata.

Rasguño, dos,
alucinado en voz de idea de profeta de Jesucristo, posterior,

ni él, ni Él,
ni antes.

Rasguño, tres,
catador de las más profundas y pésimas herejías
y de blasfemias que inauguran contra la barriga mía
y mas qué debía de tener cuando se me dijo en secreto el destino...

Rasguño, cuatro,
camino prohibido
verdad vedada
vida cercada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario